Abre un archivo de Word (DOCX)

Suelta un .docx (también vale un .odt) y lee el documento en tu navegador, con títulos, listas y tablas. Copia el texto o guárdalo como .txt. El archivo se queda en tu dispositivo.

Suelta aquí tu archivo .docx

o haz clic para elegirlo, también vale un .odt de LibreOffice. El archivo se queda en tu dispositivo y no se sube a ningún sitio

🔒 El documento lo abre el navegador en tu propio dispositivo y nunca se envía a un servidor.

Cómo leer un documento de Word sin Office

Suelta el archivo .docx en el recuadro (o haz clic para elegirlo) y el documento aparece justo debajo, con títulos, listas con viñetas y numeradas, tablas, negrita, cursiva, subrayado y enlaces. El menú «Cómo mostrarlo» cambia a la versión en texto plano, la que necesitas cuando el contenido tiene que pegarse en un correo o en un mensaje. El botón de copiar pone todo el texto en el portapapeles y el de descargar lo guarda como archivo .txt. También vale un .odt escrito en LibreOffice o exportado desde Google Docs.

Qué hay realmente dentro de un archivo .docx

Un .docx no es un formato misterioso: es un archivo ZIP que contiene archivos XML. El texto vive en word/document.xml, los estilos de los títulos en word/styles.xml, las reglas de las listas en word/numbering.xml y los destinos de los enlaces en word/_rels/document.xml.rels. Esta página abre el ZIP a mano (el índice de los archivos está al final del ZIP y luego la descompresión deflate la hace el navegador) y lee esas partes XML, reconstruyendo los niveles de los títulos, la numeración de las listas (incluidos los formatos con letras y con números romanos) y la estructura de las tablas. Un .odt funciona igual, con content.xml en lugar de document.xml.

Qué se ve y qué se queda fuera

El objetivo es leer y recuperar el contenido, no reproducir la maquetación de la página. Las imágenes se quedan fuera (se cuentan y se avisa de ellas, pero no se muestran) y lo mismo pasa con encabezados, pies de página, notas al pie, comentarios, fuentes, colores, márgenes y saltos de página. Si el control de cambios está activado, ves el texto como si se hubiera aceptado cada cambio, o sea sin las partes borradas. La negrita y la cursiva que vienen de un estilo personalizado, y no de un formato directo, pueden no aparecer, y una tabla anidada dentro de otra tabla se aplana en filas de texto. En documentos enormes la lectura se detiene en los primeros 4.000 bloques, y la página te avisa cuando pasa.

El archivo nunca sale de tu dispositivo

Todo ocurre en el navegador: nada de subidas, nada de servidor, ninguna copia guardada por ahí. Esa es la diferencia que importa cuando el documento es un contrato, un informe médico o un peritaje. Puedes incluso ponerte sin conexión antes de abrir el archivo y la página sigue funcionando.

Si el documento no se abre

Suele haber tres casos. El archivo termina en .doc (Word hasta 2003), un formato binario distinto que hay que guardar antes como .docx. El documento tiene una contraseña de apertura, así que su contenido está cifrado y nadie puede leerlo sin esa contraseña. O el archivo se estropeó durante la descarga, y entonces vale la pena volver a bajarlo del correo o de la web original. En cada uno de estos casos la página te lo dice en vez de quedarse en blanco.