Coste del agua caliente: ducha, termo y los litros que necesitas

Desde los litros por minuto de tu cabezal de ducha hasta el coste real de una ducha, con eléctrico, gas, bomba de calor y solar uno al lado del otro, y el tamaño de termo que aguanta tu hora punta.

Lo que cuesta una ducha, el agua y la energía juntas, y lo que suma en un año. El cálculo parte de los litros, no de los vatios.

Si no conoces el caudal, llena un cubo graduado durante 30 segundos y multiplica por dos. El menú de al lado indica valores típicos, y aun así puedes cambiar el número.

Temperaturas y precios

Son lo que más cambia el resultado. Los precios están en tu factura, con cargos e IVA incluidos.

Cómo se usa

La primera pestaña parte de la ducha que te das de verdad (litros por minuto y minutos) y te dice lo que cuesta, con el agua y la energía separadas por sistema de calentamiento. La segunda parte del termo que tienes (litros y kW) y calcula la energía de un calentamiento completo, cuánto tarda y cuántas duchas salen. La tercera responde a la pregunta de la tienda, 50 u 80 litros, partiendo de las duchas seguidas de la hora punta. Las temperaturas y los precios son comunes y están en el panel que puedes abrir.

La fórmula, que es una sola

Calentar un litro de agua un grado cuesta 1,163 vatios hora, el calor específico del agua (4186 julios por kilo y grado) dividido entre 3600. Así que el calor útil es litros por salto de temperatura por 1,163, en vatios hora. Todo lo demás de esta página es esa multiplicación más el precio de la energía.

Por qué bajar el termostato no ahorra en la ducha

La ducha sale a 38 grados, no a 60, porque el mezclador añade agua fría. La mezcla conserva la energía, así que el calor que consumes depende solo de los litros que han salido y del salto desde el agua fría hasta la temperatura de salida, no de lo caliente que esté el termo. Si bajas el termostato, sacas más litros calientes y menos fríos, y la energía de la ducha se queda igual. Lo que sí baja son las pérdidas del termo mientras nadie usa agua. El consumo, en cambio, es proporcional a los litros, y por eso un cabezal de 6 litros por minuto en lugar de uno de 12 sí reduce la factura a la mitad.

Rendimientos, precios y el metro cúbico de gas

A la resistencia eléctrica se le atribuye un 95%, a la bomba de calor el COP que pongas (un termo doméstico se mueve entre 2,5 y 3,5 a lo largo del año, menos en invierno si coge aire frío) y al gas el rendimiento de su placa. Un metro cúbico de gas natural son 9,59 kWh de poder calorífico inferior, la misma base sobre la que se declaran esos rendimientos. Si usaras el poder calorífico superior, unos 10,7, tendrías que bajar también el rendimiento, y mezclar las dos bases es el error más habitual. La solar térmica no tiene precio por kWh, así que la herramienta trabaja con la fracción que cubre a lo largo del año y solo con el coste del apoyo.

Los límites, dichos por delante

Son estimaciones, no lecturas de contador. No incluyen las pérdidas del termo en espera (de 1 a 2 kWh al día en un modelo de 80 litros, según su clase) ni el agua que sale fría hasta que la caliente llega al cabezal, que con tuberías largas no es nada despreciable. Las tarifas del agua van por tramos y cambian de un municipio a otro, así que ese dato lo pones tú. El coeficiente de extracción del 80% y el margen del 15% para lavabos y cocina son convenciones razonables y están escritos en el resultado en lugar de escondidos: los profesionales dimensionan las instalaciones con normas del sector y con los perfiles de consumo de la etiqueta energética. Sobre la temperatura del termo, recuerda que por debajo de unos 50 grados la legionela se multiplica, y que por encima de 45 grados en el grifo el agua quema. El compromiso clásico es acumular a 60 grados con una válvula mezcladora termostática después.