Eléctrico vs gasolina: cuánto cuesta de verdad por km

Introduce tu consumo, tus tarifas y cuánto cargas en casa, en corriente alterna pública y en cargadores rápidos: obtienes el coste por 100 km, el gasto anual y los kilómetros que hacen falta para amortizar. Con una mezcla muy cargada hacia la recarga rápida puede que no compense nunca, y la herramienta te lo dice.

Los datos que ya vienen rellenados son solo un punto de partida: cámbialos por tu consumo real y por las tarifas que pagas de verdad, porque son ellas las que deciden la comparación.

Coche eléctrico

El ordenador de a bordo cuenta la energía que sale de la batería. En casa y en los cargadores de corriente alterna pagas lo que entra por el cable, así que pagas también las pérdidas del cargador de a bordo: normalmente entre un 8 y un 12%. En los cargadores rápidos de corriente continua pagas la energía ya convertida que llega a la batería, donde la pérdida es de solo unos pocos puntos: este único porcentaje se aplica a toda la mezcla, así que bájalo si cargas sobre todo en rápidos. Si has sacado el dato de la app de recarga, elige en el enchufe: las pérdidas ya están incluidas.

Dónde cargas (los tres porcentajes deben sumar 100)

En casa (o en el trabajo, o con tus propias placas solares)
Cargador público de corriente alterna
Cargador rápido de corriente continua (DC)

Coche de gasolina o diésel

Si piensas en millas por galón, divide 235,2 entre las mpg estadounidenses (282,5 si son mpg imperiales) para pasarlo a litros/100 km: 30 mpg US son 7,8 litros/100 km. Usa el consumo que haces de verdad, no el homologado.

Cuánto conduces y cuánto más cuesta el eléctrico

Cuánto más cuesta el coche eléctrico que el equivalente de gasolina, ya con las ayudas descontadas. Si el eléctrico sale más barato, escribe un número negativo. Déjalo vacío si solo te interesa el coste de uso.

Nada sale de tu dispositivo: consumos, tarifas y resultados se quedan en tu navegador.

Cómo se calcula el coste por 100 km

La parte eléctrica necesita dos números: cuántos kWh pagas cada 100 km y cuánto te cuesta un kWh. Los kWh que pagas son consumo ÷ (1 − pérdidas): 17 kWh/100 km leídos en el ordenador de a bordo con un 10% de pérdidas se convierten en 17 ÷ 0,90 = 18,9 kWh en el contador. El precio por kWh es la media ponderada de tu mezcla: un 70% a 0,25 € + un 20% a 0,45 € + un 10% a 0,79 € da 0,344 € por kWh. Multiplica: 18,9 × 0,344 = 6,50 € por 100 km. La parte de gasolina es simplemente litros × precio: 6,5 × 1,75 = 11,38 € por 100 km. En 15.000 km al año son 975 € frente a 1.706 €. Los precios que vienen puestos son ejemplos europeos en euros: cámbialos por tus tarifas reales antes de sacar ninguna conclusión del resultado.

Unidades: kilómetros, litros y cómo pensar en millas y galones

Las dos partes usan a propósito las mismas unidades, para que nada se desvíe sin que te des cuenta entre un coche y otro: kilómetros para la distancia y litros para el combustible. Convertir es rápido. Litros/100 km = 235,2 ÷ mpg US, o 282,5 ÷ mpg imperiales, así que 30 mpg US son 7,8 litros/100 km y 40 mpg US, 5,9. Para la distancia, 1 milla son 1,609 km: multiplica cualquier coste por km por 1,609 para tener el coste por milla, y multiplica también por 1,609 los kilómetros que haces al año antes de escribirlos. El consumo eléctrico en millas/kWh se convierte así: kWh/100 km = 62,14 ÷ millas por kWh.

La mezcla de recarga es lo que decide de verdad la respuesta

Con el mismo consumo, esos 100 km cuestan 4,72 € cargando solo en casa y 14,92 € cargando solo en rápidos, más que la gasolina. Por eso las comparaciones que citan una sola tarifa, casi siempre la barata de casa por la noche, engañan a quien no tiene plaza de garaje. Si no sabes cuál es tu reparto, mira el historial de un año en tu app de recarga: casi todo el mundo sobrestima lo que carga en rápidos, mientras que quien no puede cargar en casa descubre lo contrario y ve que el coche eléctrico le compensa mucho menos de lo que dice la publicidad.

Pérdidas de carga: por qué el contador marca más de lo que entra en la batería

Entre el enchufe y las celdas se pierde energía en el cargador de a bordo, en los cables y en la refrigeración de la batería. Lo que te facturan depende de dónde esté el contador: en casa y en los cargadores de corriente alterna compras la energía antes de la conversión, así que las pérdidas del cargador de a bordo van en tu factura, normalmente entre un 8 y un 12%; en un cargador rápido de corriente continua la conversión ocurre dentro del propio cargador y el contador mide la corriente continua que entra en la batería, donde solo quedan unos pocos puntos. Esta herramienta aplica un único porcentaje a toda la mezcla, así que bájalo si cargas sobre todo en rápidos; si no, al coche eléctrico se le cargan unos puntos de más. El dato del salpicadero está medido en la batería y no incluye esas pérdidas, pero las pagas igualmente. Si en cambio coges el número del cargador o de tu contador de la luz, la pérdida ya está dentro: elige en el enchufe, porque si no la cuentas dos veces e inflas el coste un buen 10%.

Cuándo se amortiza la diferencia, y qué se deja fuera a propósito

Los kilómetros de amortización son diferencia de precio ÷ ahorro por kilómetro: un sobreprecio de 8.000 € con 0,049 € ahorrados por km son unos 164.000 km, casi once años a 15.000 km al año. Compáralo con el tiempo que sueles quedarte un coche: si lo cambias cada cinco años, la amortización no llega nunca y lo que de verdad pesa es el valor de reventa. Aquí solo se cuenta la energía: impuesto de circulación, seguro, mantenimiento, neumáticos, peajes, cuotas de las redes de recarga, el wallbox de casa y la depreciación se quedan fuera. Y si el coche eléctrico cuesta más por kilómetro, la amortización sencillamente no existe: la herramienta te lo dice en vez de soltarte un número negativo sin sentido. Tómatelo todo como una estimación que vale exactamente lo que valen los números que has escrito.