Pon la fecha en tus fotos
La fecha naranja de las viejas compactas, abajo a la derecha, pero con la fecha real de la toma: la que la cámara escribió dentro de la foto, no la del archivo, que cambia con cada copia. Las fotos verticales salen derechas y la galería del móvil las sigue poniendo en su día.
La fecha real está dentro de la foto, no en el archivo
Cada foto lleva consigo dos fechas, y casi siempre se mira la equivocada. La fecha del archivo es la que ves en la carpeta del ordenador: cambia cuando copias la foto a un pendrive, cuando la descargas de la nube, cuando la mandas por WhatsApp. Quien recupera las fotos de un móvil viejo se encuentra trescientas tomas de cinco años todas con la fecha de la misma tarde: la de la copia.
La fecha de la toma, en cambio, la escribe la cámara en el momento en que pulsas el botón, dentro de la propia foto, en un bloque de datos ocultos que se llama EXIF (el campo es DateTimeOriginal). No cambia con las copias, porque viaja dentro de la imagen. Es la única que esta página usa: la fecha del archivo nunca sirve de recurso, porque imprimirla querría decir escribir con seguridad una fecha equivocada.
Para ver todos los datos ocultos de una foto está Datos EXIF de una foto.
Por qué la foto vertical está tumbada, y dónde se equivocan los demás
El sensor de un móvil es siempre horizontal. Cuando sujetas el móvil en vertical, la foto se guarda tumbada de lado, y en el EXIF se añade un número, la orientación, que le dice a quien la abre cómo girarla: 6 quiere decir «gírala un cuarto en el sentido del reloj», 8 en sentido contrario, 3 «ponla del derecho».
Aquí se tropieza de dos maneras. Quien escribe la fecha antes de enderezar la foto la pone en el lado corto, en la esquina equivocada. Y los navegadores enderezan las fotos por su cuenta cuando las abren, pero no todos del mismo modo, así que quien después la gira otra vez la imprime del revés. Esta página no adivina: le da al navegador una copia con la orientación reescrita a «derecha», recibe los píxeles tal como están guardados y hace el giro una sola vez, ella.
La prueba de esta página usa fotos guardadas tumbadas con las orientaciones 3, 5, 6 y 8, y exige que salgan derechas, no en espejo, con las medidas correctas.
Los datos ocultos: qué vuelve dentro y qué no
Una foto redibujada por el navegador sale sin ningún dato oculto, y entonces la galería del móvil la pone en la fecha de hoy, lejos de las fotos de aquel día. Por eso aquí el EXIF original se devuelve dentro del archivo que sale, con la fecha de la toma idéntica. Dos cosas se cambian a propósito: la orientación pasa a «derecha», porque si se quedara en 6 la galería giraría una foto ya girada, y las medidas se actualizan a las nuevas.
La miniatura interna, una fotito que el EXIF lleva para las vistas previas rápidas, se quita: mostraría la foto de antes, sin fecha y tumbada.
La ubicación GPS no se conserva por defecto: las coordenadas le dicen dónde vives a cualquiera que reciba la foto. Y no basta con desengancharla de la lista de datos, porque sus números seguirían escritos en el archivo: aquí se ponen a cero. Las otras dos opciones la conservan, o no conservan ningún dato. Y si solo necesitas limpiar una foto sin escribir encima, está Quitar metadatos.
Las fotos sin fecha: capturas, WhatsApp, un reloj nunca ajustado
No todas las fotos tienen la fecha de la toma. Las capturas de pantalla no la tienen porque no las ha hecho una cámara, las fotos que pasan por WhatsApp la pierden porque la app las vuelve a comprimir y tira el EXIF, y algunas cámaras baratas escriben una fecha vacía, 0000:00:00, porque nadie puso nunca en hora su reloj.
Aquí estas fotos no desaparecen ni reciben una fecha inventada: se enumeran una por una, cada una con su motivo, y al lado tienen un campo donde escribir la fecha a mano. Mientras el campo esté vacío la foto no se descarga, y al final la página dice cuáles se han saltado. Si solo está la fecha de la última edición, o una fecha en el nombre del archivo, como los de WhatsApp, te la propone y la usa solo si la tocas. Y la fecha escrita en una foto se pone con un toque en todas las que no tienen.
La fecha escrita a mano va en la foto y no en los datos ocultos. Ahí dentro solo debe estar la fecha que escribió la cámara: mezclarlas querría decir que dentro de un año nadie sabe ya cuál de las dos es la verdadera. El mismo campo sirve también para corregir una fecha errónea, por ejemplo la de una cámara que se quedó en el horario de verano.
Cómo sale la fecha
El estilo carrete es el de las compactas de los noventa: cifras naranjas de siete segmentos, con ese halo leve que la luz dejaba en la película, y el año escrito con el apóstrofo. Las cifras se dibujan segmento a segmento, así que salen idénticas en cualquier móvil. El estilo discreto es blanco con una sombra ligera.
El tamaño se mide sobre el lado corto de la foto, así una vertical y una horizontal del mismo móvil llevan la misma fecha. En una foto de 12 megapíxeles, 4032 por 3024, el tamaño mediano da cifras de 127 píxeles de alto y las deja a 136 píxeles del borde; el pequeño da 91, el grande 181.
La hora es la que marcaba el reloj de la cámara en el lugar de la toma, y se queda así. Una puesta de sol fotografiada en Nueva York a las 20:15 sale 20:15 aunque abras la foto en Madrid, donde eran las 2:15 del día siguiente: convertirla a tu huso sería un error, no una cortesía.
Muchas fotos a la vez, HEIC y el ZIP
Cada fila tiene su botón para descargar esa foto sola; el botón principal las prepara todas y las mete en un ZIP, donde cada archivo lleva como hora justo la de la toma, así al descomprimirlo las encuentras ya en fila por fecha (salvo las de antes de 1980, que el formato ZIP no sabe fechar). Las fotos salen en JPG de alta calidad, con las medidas originales.
Las fotos HEIC del iPhone también se abren aquí: en Safari las lee el sistema, en los demás navegadores un decodificador que esta página descarga del propio sitio solo cuando llega un HEIC, porque pesa más de un megabyte. La prueba automática de esta página funciona en Chromium, así que el camino de Safari no está probado aquí. Si solo necesitas cambiar de formato, sin fecha, está Convertir HEIC a JPG.
Un límite honesto: cada foto de 12 megapíxeles ocupa unos 100 megabytes de memoria mientras se dibuja. En un móvil viejo, con cincuenta fotos, el ZIP final puede crecer demasiado para la memoria del navegador. Si pasa, hazlas en grupos de veinte.
Lo que no hace
No cambia la fecha en los datos ocultos, ni siquiera cuando escribes una a mano, y no corrige la hora de una cámara con el reloj mal: para eso hace falta un programa que modifique el EXIF.
No conserva lo que no es EXIF: las Live Photos, la profundidad de los retratos y los bloques XMP de los programas de retoque no pasan, porque el archivo que sale es un JPG nuevo. No trabaja con vídeos. Y no escribe textos libres, como una dedicatoria o un lugar: para eso está Escribir texto en una foto.