Hojas cuadriculadas y con rayas para imprimir
Se ha acabado el cuaderno y mañana hay deberes. Elige la hoja, el formato y el color de las líneas y descarga un PDF construido a la medida real en milímetros, con una línea de muestra abajo para medir con la regla, así se nota enseguida si la impresora ha reducido.
Las medidas son las de verdad, no las de ojo
Una hoja cuadriculada con medio milímetro de error no sirve de nada, así que las medidas de aquí dentro no se han elegido mirando una imagen. Los cuadros son de 10, 5 y 4 mm: el cuadro grande del primer año, el clásico de medio centímetro y el fino de secundaria. Los rayados escolares italianos tienen un nombre y un paso, y son estos: la A de primero y segundo tiene el paso de 10 mm con el carril de 4, la B de tercero tiene el paso de 8, la C de cuarto y quinto y la 1R de secundaria tienen las dos el paso de 7 mm y entre ellas solo cambia el margen rojo, que la 1R no tiene.
Hay un número que las fuentes no dan, y hay que decirlo en vez de esconderlo: del rayado B se lee en todas partes «carril reducido», pero nadie escribe de cuánto. Aquí vale 3 mm, es decir la proporción del rayado A llevada al paso de 8, y la página lo declara en cuanto eliges ese rayado. Un número deducido y declarado se puede comprobar; un número deducido y callado parece una medida de verdad sin serlo.
El fallo no es el PDF, es la ventana de impresión
El problema de verdad no está en el archivo, está en el momento de imprimirlo: casi todos los controladores llegan con ajustar a la página ya activado, y para caber dentro del área imprimible reducen un tres o un cuatro por ciento. Un cuadro de 5 mm sale de 4,8, el papel milimetrado deja de ser milimetrado, y no se da cuenta nadie, porque dos décimas de milímetro a ojo no se ven.
Por eso al pie de la hoja hay una línea de muestra de 100 mm, con una marca cada centímetro: se mide con la regla antes de usar la hoja. Si no sale, en la ventana de impresión se busca la escala y se pone al 100 por cien, o «tamaño real»; en Acrobat se llama «tamaño real» también. La línea se imprime siempre en negro y siempre a su medida, incluso cuando las líneas de la hoja son gris claro: una referencia que se aclara junto con todo lo demás ya no se podría medir.
Qué hay dentro, además de los cuadros
También están las hojas que en casa no se encuentran nunca la noche antes: el papel milimetrado, con la retícula de un milímetro y las líneas de los cinco y de los diez más marcadas; el papel isométrico para dibujar en tres dimensiones, hecho de triángulos equiláteros de verdad y no de rombos aproximados; los pentagramas para música; y el esquema Cornell, que divide la página en columna de preguntas, espacio de apuntes y franja de resumen.
Se eligen el formato entre A4 y Letter, la orientación, el color y el grosor de las líneas, y cuánto margen dejar de más a la izquierda para la encuadernación o para los agujeros de la carpeta. Si en cambio necesitas las medidas exactas de todos los formatos de papel, la página es Formatos de papel: todas las medidas. Y si quieres poner dos hojas en una sola cara para ahorrar papel, el paso es Varias páginas PDF por hoja.
Lo que no hace, y por qué
No imprime: hace el PDF, la impresión la lanzas tú, y es a propósito, porque es justo en la ventana de impresión donde hay que apagar la reducción. No dibuja la clave del pentagrama, porque haría falta una fuente musical incrustada en el archivo, y una clave torcida es peor que ninguna clave: la pauta se queda vacía y la clave se escribe a mano, como en el cuaderno.
Y no pone las líneas verticales de separación que tienen algunos cuadernos de primero, porque sobre esas las fuentes no coinciden ni en el paso ni en si existen, e inventarlas sería imprimir un cuaderno que no existe. Para las otras hojas de estudio que el sitio ya construye están Mapa conceptual desde un esquema y Línea del tiempo desde una lista de fechas.