Extraer un fotograma de un vídeo
Avanza hasta el momento exacto, muévete de fotograma en fotograma y guárdalo como imagen a resolución completa. Todo ocurre en tu navegador: el vídeo no se sube a ningún sitio.
MP4, MOV, WEBM, MKV, AVI… el archivo se queda en tu dispositivo
Cómo se usa
Carga el vídeo (o suéltalo aquí arriba), acércate al momento que te interesa y usa los cuatro controles finos: un fotograma o una décima de segundo, hacia atrás y hacia delante. Las flechas ← y → hacen lo mismo. Cuando la imagen esté bien, pulsa «Guardar este fotograma»: el archivo descargado lleva el nombre del vídeo más el código de tiempo, por ejemplo video_00-01-23-450.jpg, así siempre sabes de dónde ha salido.
Por qué esto es mejor que una captura de pantalla
Una captura de pantalla coge el vídeo al tamaño con el que lo estás viendo: si el reproductor mide 600 píxeles de ancho, esa es la imagen que te llevas. Aquí el fotograma se vuelve a dibujar a la resolución real del archivo (videoWidth × videoHeight), así que un vídeo 4K te da una imagen de 3840 × 2160 sin controles del reproductor, sin cursor y sin reflejos de la pantalla. Elige JPG para un archivo ligero y PNG para no perder nada: va de maravilla para matrículas, carteles y todo lo que necesites leer.
Fotogramas por segundo: por qué te los preguntamos
Los navegadores nunca le dicen a una página a cuántos fotogramas por segundo va un vídeo, así que el paso de «un fotograma» es simplemente 1/fps: 25 fps en la televisión europea (PAL), 24 en el cine, 30 o 60 en la mayoría de los vídeos de móvil. Si no lo sabes, pulsa «Medir desde el vídeo»: la herramienta reproduce menos de un segundo en silencio, mide el intervalo entre los fotogramas que se muestran de verdad y, cuando se queda dentro del 2 %, ajusta el valor a los estándar (23,976 · 24 · 25 · 29,97 · 30 · 48 · 50 · 59,94 · 60 · 90 · 100 · 120). Es una estimación: con vídeos de frecuencia de fotogramas variable el número es solo orientativo, y entre 23,976 y 24 hay un 0,1 % de diferencia, así que ninguna medición hecha así los distingue con certeza.
Cuánto de exacto es «un fotograma», en realidad
Vamos a ser claros: una página web no tiene ningún comando «ve al fotograma 1372». Solo puede pedir un instante de tiempo, y esta herramienta pide el centro del fotograma calculado a partir de los fotogramas por segundo que le has indicado — t = (n + 0,5) / fps — para que el redondeo no te devuelva al fotograma en el que ya estabas. De ahí los límites reales: si los fotogramas por segundo no son los correctos, o el vídeo tiene frecuencia variable, un paso puede caer en el fotograma vecino; y con los códecs interfotograma (H.264, HEVC, VP9 — es decir, casi todos) la imagen hay que reconstruirla desde el último fotograma clave, y los navegadores no son igual de precisos — Safari, en concreto, puede quedarse en el fotograma más cercano que sea capaz de mostrar. Por eso el código de tiempo que ves en el cuadro del resultado y en el nombre del archivo no es el que se ha pedido, sino el que el navegador indica de verdad después del salto: la imagen que guardas y el código de tiempo que la acompaña son siempre el mismo fotograma. Si necesitas certeza sobre el fotograma número N — por ejemplo, para una prueba — usa un editor o ffmpeg: ninguna página web puede garantizarlo.
La cuadrícula, para elegir una portada
Cuatro, nueve o dieciséis fotogramas tomados a intervalos regulares te enseñan todo el vídeo de un vistazo: es la forma más rápida de elegir una miniatura o de encontrar la escena buena. Cada fotograma se coge en el centro de su tramo, así que el primero no es el típico fotograma en negro, y cada miniatura es un botón: tócala y la herramienta vuelve a ese momento exacto y guarda la imagen a resolución completa. Para esto el navegador necesita saber cuánto dura el vídeo; con algunos archivos WEBM y con grabaciones interrumpidas no lo sabe, así que la cuadrícula se queda desactivada mientras los fotogramas sueltos siguen funcionando.
Si el vídeo no se abre o sale en negro
Los navegadores descodifican lo que descodifican: H.264 y VP9 casi siempre, HEVC/H.265 muchas veces no (que es lo que graban un montón de iPhone y cámaras de acción), y tampoco muchos archivos MKV, los AVI antiguos ni ProRes. Cuando pasa, verás un aviso claro, y la solución es convertir antes el archivo a MP4 H.264 con Convertir vídeo. Los vídeos verticales de móvil salen con la misma orientación que ves en el reproductor; si tu navegador interpreta mal los metadatos de rotación, el menú «Girar» arregla la imagen antes de guardarla. Todo funciona en tu dispositivo: el vídeo no se sube a ningún servidor.