Mapa conceptual desde un esquema
Escribe (o pega) un esquema con sangrías y sale un diagrama de árbol ordenado, para descargar en SVG e imprimirlo o en PNG para pegarlo. Cada sangría es un nivel: dibuja exactamente lo que le das, sin decidir nada por ti.
Cómo se escribe el esquema
Un elemento por línea. Lo que va debajo de otro elemento se escribe con sangría, con espacios o con un tabulador: da igual si usas dos espacios, cuatro o tabuladores, el paso se lo mide solo mirando tu texto. También valen los guiones y los puntos delante de los elementos, los números y las letras de las listas, y los títulos en estilo markdown (#, ##), que es como suele llegar un esquema ya escrito.
Qué dibuja, y qué no
Dibuja un árbol: cada concepto colgando de aquel del que depende. Es lo que en clase sirve nueve veces de cada diez, y es también lo que se puede sacar de un esquema sin inventar nada. Un mapa conceptual en sentido estricto tiene además las relaciones etiquetadas entre ramas distintas («provoca», «está formado por»), y esas de un esquema no se sacan: habría que adivinarlas, y un esquema que adivina es peor que un esquema que no está.
Para imprimir y para pegar
El SVG es un dibujo vectorial: se amplía lo que quieras sin pixelarse, así que es el bueno para imprimir, incluso en A3. El PNG es una imagen normal, cómoda para pegar en una presentación o en un documento, y sale al doble de resolución para quedar limpia aunque se imprima pequeña.
Si el mapa sale demasiado grande
Un mapa no sirve para que quepa todo: sirve para abarcarlo de un vistazo. Pasados los cuatrocientos elementos la herramienta se para y te lo dice, en vez de soltar un dibujo de tres metros que ni se lee ni se imprime. Si llegas ahí, casi siempre la respuesta es dividirlo por capítulos y hacer uno de cada.
Todo aquí dentro, y siempre igual
El texto no se sube a ningún sitio: el mapa lo dibuja tu navegador. Y el mismo esquema da siempre el mismo dibujo, así que puedes retocar una línea y rehacerlo sin sorpresas.