Reactivo limitante y gramos de producto
Escribe la ecuación ajustada y cuánto tienes de cada reactivo, en gramos o en moles: sale cuál se acaba antes, cuánto producto se forma, cuánto sobra del otro y, si lo sabes, el rendimiento en porcentaje.
La razón que decide, y el error que comete todo el mundo
El reactivo limitante no es el que pesa menos, y aquí es donde se falla casi siempre. Se pasan los gramos a moles, se divide por el coeficiente de la ecuación y gana el cociente más pequeño: ese es el reactivo que se acaba antes, y manda sobre todo lo demás. Cien gramos de oxígeno son muchos más moles que cien gramos de hierro, así que «tengo más en gramos» no quiere decir «va a sobrar».
El otro error habitual es dividir los gramos por el coeficiente en vez de los moles: sale un número, parece una respuesta, y está mal. La tabla de arriba enseña los tres pasos seguidos, moles, cociente y lo que sobra, justamente porque un ejercicio se corrige mirando dónde la cuenta se torció, no mirando el resultado final.
La ecuación tiene que estar ya ajustada
Con una ecuación sin ajustar la cuenta saldría igual, y estaría mal sin ninguna señal: los coeficientes son exactamente los números por los que se divide. Por eso la página cuenta los átomos de los dos lados antes de calcular, y si no cuadran lo dice, enumerando qué elemento falla y por cuánto.
Si la ecuación que tienes no está ajustada, el paso previo es Ajusta la ecuación química, que pone los coeficientes y los comprueba volviendo a contar los átomos. Y si lo único que necesitas es el peso de una fórmula, el camino corto es Masa molar.
Cuánto sobra, y el rendimiento
La segunda mitad de casi todos los ejercicios es cuánto sobra del otro reactivo, y sale del mismo cociente: los moles gastados son el cociente más pequeño por el coeficiente, y lo que queda es la diferencia. En la tabla ya está en gramos, que es como lo pide el libro.
Si has pesado de verdad el producto, escribiendo cuántos gramos han salido aparece el rendimiento en porcentaje. Por encima del 100% no es buena señal y la página lo dice: casi siempre quiere decir que el producto pesado todavía tenía agua o disolvente, o que una cantidad se escribió mal.
Tres páginas que hablan de la misma química
Los pesos atómicos de esta página son los mismos de la que calcula la masa molar, copiados y no reescritos: dos tablas que se separen en una centésima le darían a dos páginas del mismo sitio dos respuestas distintas sobre la misma fórmula, y es el tipo de error que nadie descubre hasta que alguien las compara.
Por el mismo motivo el recuento de átomos se compara con el de la página que ajusta las ecuaciones: la prueba toma su función de la página publicada y exige que los dos programas cuenten igual en miles de fórmulas. Los paréntesis y los hidratos (por ejemplo CuSO4·5H2O) se escriben como en el libro.