Piedra, papel o tijera
Reta al ordenador al juego más antiguo del mundo: toca tu jugada y mira quién se lleva la ronda. El marcador lleva la cuenta de toda la partida.
¿Se puede ganar de verdad al rival? Sí que hay estrategia
En teoría, la jugada perfecta es el azar puro: si cada jugada aparece un tercio de las veces, nadie puede aprovecharse de ti. En la práctica, los humanos somos pésimos generadores de números aleatorios. Los estudios sobre partidas de torneo muestran que los ganadores tienden a repetir su última jugada, mientras que los perdedores tienden a cambiar a la jugada que habría ganado a la que acaban de hacer. Contra una persona, anticipar esos patrones da resultado. El ordenador de esta página, en cambio, elige de forma verdaderamente aleatoria: a la larga la partida tiende al empate y cada ronda es pura emoción.
Del jan-ken-pon a los patios de todo el mundo
El juego nació en China y se extendió a través de Japón como jan-ken-pon, donde todavía se usa para decidir prácticamente cualquier cosa, desde las tareas de la oficina hasta los desempates deportivos. En inglés se conoce como rock paper scissors, o roshambo. Las reglas no cambian nunca: la piedra rompe la tijera, la tijera corta el papel, el papel envuelve la piedra. Tres jugadas, ninguna dominante: ese equilibrio perfecto es lo que lo hace eterno.