Selector de color
Elige un color con el selector visual: los valores HEX, RGB y HSL se actualizan al instante, listos para copiar. Tus últimos 12 colores se quedan en el historial.
Historial — toca un color para volver a usarlo:
Para qué sirve un selector de color
Cuando estás montando un gráfico, una presentación o el tema de una web, lo difícil no es imaginar el color: es convertirlo en un código exacto que puedas reutilizar en todas partes. Con el selector eliges el tono a ojo, moviéndote entre matiz y luminosidad, y obtienes enseguida el código preciso en los tres formatos más habituales. El historial te salva del clásico "¿cuál era aquel naranja perfecto de antes?": tus últimos 12 colores se quedan a un clic incluso después de cerrar y volver a abrir la página.
HEX, RGB o HSL: ¿cuál copiar?
Depende de dónde lo necesites. Para CSS, Canva, Figma o PowerPoint, HEX es casi siempre la opción correcta y el formato más corto de pegar. RGB va bien cuando necesitas fijar los canales por separado o añadir transparencia (RGBA). HSL brilla cuando quieres variaciones coherentes: mantén el mismo matiz y cambia solo la saturación o la luminosidad para obtener versiones más suaves o más intensas del mismo color.