¿Quién le debe qué a quién?

Divide una cena al vuelo o crea un grupo que dure días: los gastos viajan dentro del enlace que mandas a los demás. Sin cuenta, sin app, todo en tu navegador.

Dos modos, una sola herramienta

Si solo tenéis que dividir una cena, escribid los nombres y los gastos y pulsad el botón: listo, como siempre. Si el viaje dura una semana, debajo del resultado está «Crear grupo compartido»: a partir de ahí el grupo vive dentro de un enlace que mandáis por el chat, con pestañas separadas para gastos, saldos y personas. Debajo no hay dos programas distintos: el cálculo es idéntico, así que no se pierde nada al pasar de uno a otro.

El grupo vive dentro del enlace, no en un servidor

Todo lo que el grupo sabe está escrito en la parte de la dirección que va después de la almohadilla, que los navegadores nunca mandan al servidor: por eso esta herramienta se puede compartir sin que vuestras cuentas pasen nunca por un servidor nuestro. Las consecuencias hay que decirlas todas: quien tiene el enlace ve los nombres y los importes y los puede cambiar; no se le puede quitar el acceso a quien ya lo tiene; el enlace viaja sin cifrar, así que se queda en el historial de tu navegador y en los servidores del chat con el que lo mandas; y si pierdes el enlace y borras los datos del navegador, nadie puede recuperar el grupo, ni siquiera nosotros. El grupo no se actualiza solo: después de cada gasto hay que volver a mandar el enlace.

Qué pasa cuando combináis dos enlaces

Combinar un enlace no puede quitar nunca nada, sin excepciones: en el peor de los casos no cambia nada, así que pegar dos veces el mismo enlace, o uno de hace tres días, es inofensivo. Vale también para «Cerrar el periodo»: cerrar no tira los gastos anteriores, los marca como ya saldados — siguen en el grupo y dentro del enlace, las cuentas vuelven a empezar desde un saldo inicial y te avisamos cuando pasa. Así, aunque dos personas cierren el periodo casi a la vez, no se pierde nada. Cada entrada lleva un reloj lógico (no la hora del móvil, que un reloj mal puesto falsearía): si el mismo gasto se ha modificado en dos móviles, solo queda uno y te lo decimos, con un toque para darle la vuelta a la elección. Un gasto borrado sigue borrado aunque alguien lo modificara después: entre un error que se ve y uno que no se ve, siempre elegimos el que se ve. Si la misma cena la han metido dos personas, la herramienta la señala como posible duplicado, pero nunca borra nada por su cuenta: propone, no decide.

Céntimos, monedas y reembolsos

Las partes se calculan con el método del resto mayor: la suma cuadra siempre al céntimo, y el céntimo que sobra va rotando de un gasto a otro en vez de caer siempre sobre la misma persona (300 cenas de 100 € divididas entre tres dan 10.000,02 / 10.000,01 / 9.999,97 €, no 3 € siempre a uno). Con otra moneda el cambio lo escribes tú, se queda congelado en ese gasto y la conversión se hace una sola vez sobre el total: así es como los saldos cierran exactamente a cero. Los reembolsos propuestos son como mucho uno menos que el número de personas; no prometemos el mínimo absoluto, porque encontrarlo es un problema sin solución rápida. En los importes puedes escribir tanto 12,50 como 12.50: en esta página la coma es siempre el signo de los decimales (12,345 son 12,35, redondeado al céntimo), mientras que el punto con tres cifras detrás son los millares (1.234 son mil doscientos treinta y cuatro). En la página inglesa vale la regla contraria, como es normal allí.

Lo que no hace, dicho claro

No hay sincronización automática, no hay notificaciones, no hay cuenta y no se recupera nada si pierdes el enlace. No se pueden adjuntar fotos de los tickets (un JPEG pesa cien veces todo el histórico) y no se le puede quitar el enlace a quien lo tiene. El código QR sirve solo para poner a todos en el mismo grupo: no contiene los gastos, porque en un QR caben pocos cientos de caracteres y un grupo con tres gastos ya ocupa más del doble. Y el enlace no se acorta nunca: crece unos veinte caracteres por gasto (100 gastos ≈ 2.300 caracteres, 400 ≈ 7.500), porque nunca se tira nada. Cuando pasa de los 8.000 te lo decimos y te proponemos el camino que no pierde nada: exportar el archivo y empezar un grupo nuevo. Es un bloc de notas compartido, no un libro de contabilidad.