Qué ha cambiado la IA
Le has dado un texto al chat y te lo ha devuelto reescrito: ¿qué ha cambiado de verdad? Aquí la comparación es palabra por palabra, y los números y las fechas que han cambiado están arriba, porque son lo que nadie repasa. Los textos no salen de tu navegador.
También puedes arrastrar un archivo .txt a cualquiera de las dos casillas.
Lo primero que hay que mirar son los números
Al reescribir, el modelo toca también lo que no debía: un porcentaje que se convierte en otro, una fecha movida un día, un importe redondeado, una cifra que desaparece del todo. No lo hace por fastidiar, lo hace porque está escribiendo, no copiando. Nadie se relee mil palabras a ojo buscando ese número, así que aquí los números y las fechas tienen un recuadro propio, arriba, antes del texto: los que han cambiado, los que han desaparecido y los que son nuevos. Y cuando no ha cambiado ninguno, también está escrito, que es una respuesta igual de útil.
Palabra por palabra, no línea por línea
Una comparación línea por línea (la que hacen los programas de código) sobre un texto escrito en párrafos dice siempre lo mismo: línea quitada, línea puesta, es decir, todo rojo y todo verde. Inútil justo cuando hace falta. Aquí primero se emparejan los párrafos que se parecen, y dentro de cada uno se miran las palabras: así, en una frase de treinta palabras ves las dos que han cambiado. Si un párrafo se ha reescrito desde cero y ya no se parece a nada, se enseña quitado y puesto, sin fingir que encuentra parecidos dentro.
Los cambios de pura forma, contados aparte
Los modelos cambian la puntuación por su cuenta: las comillas rectas se vuelven curvas, el guion se alarga, los tres puntos se convierten en un solo carácter, y a veces aparecen espacios que parecen espacios pero no lo son. Si contaran como cambios de verdad, el texto quedaría pintado entero y las dos palabras que importan ya no se verían. Aquí se cuentan aparte y se enseñan en gris. Si los quieres fuera del todo, está Quita markdown y caracteres invisibles.
Cómo se leen los números (y el único caso ambiguo)
«3.5» y «3,5» son el mismo número escrito de dos maneras, y por eso acaban entre los cambios de forma, no entre los de verdad. El único caso ambiguo de verdad es un separador seguido de exactamente tres cifras: «1.234» puede ser mil doscientos treinta y cuatro (a la española) o uno coma dos tres cuatro (a la inglesa). Aquí se lee como separador de los miles, que es el caso más frecuente en un texto escrito. Las fechas en cifras («12/03/2025») valen como una sola cosa, si no la lista se vuelve ilegible justo donde hace falta claridad.
Lo que no hace
No dice quién tiene razón: pone los dos textos uno al lado del otro, la decisión es tuya. Y no entiende el sentido: si el modelo ha cambiado «puede» por «debe» lo verás resaltado como cualquier otra palabra, pero que ese sea el cambio más grave del documento solo lo sabes tú. Para dos PDF en vez de dos textos está Compara dos PDF, para dos listas Compara dos listas, y si el texto es demasiado largo para un solo chat está Divide un texto largo para la IA.