Qué vídeo es de verdad
El ordenador te dice la duración y las medidas, y ya está. Pero antes de meterlo en la línea de tiempo hace falta saber más: los fotogramas por segundo reales, si el archivo tiene fotogramas variables (la pesadilla de los vídeos de móvil) y si dentro lleva la orden de girarlo. El vídeo no sale de tu navegador, y ni siquiera se lee entero.
23,976 no es 24, y el audio que se desliza
Las tasas nacidas del cine no van a números redondos: 23,976 fps y 29,97 fps son en realidad 24000/1001 y 30000/1001, una herencia del paso a la televisión en color. Parece una pejiguería y en cambio es la causa más común del audio que se desplaza: quien redondea a 24 o a 30, o quien mete un clip a 29,97 en un proyecto a 30, se encuentra un fotograma de desfase cada mil, o sea un segundo cada media hora. Aquí el número se saca de los tiempos escritos en el archivo, sin redondear.
Los fotogramas variables: la pesadilla de los vídeos de móvil
Un móvil que graba a oscuras baja los fotogramas para dejar entrar más luz, y una grabación de pantalla se salta fotogramas cuando no cambia nada: son los fotogramas variables (VFR). El archivo es perfecto para verlo, pero una línea de tiempo quiere un paso fijo, y al importarlo el audio empieza a deslizarse poco a poco: al final del montaje va medio segundo desfasado y no entiendes por qué. Aquí se te dice antes, y con cuántos fotogramas están fuera de paso.
El vídeo «que sale torcido»
Cuando giras el móvil, los píxeles se quedan escritos tal como los tomó el sensor y dentro del archivo se mete una orden de rotación. El móvil la ejecuta, el reproductor del ordenador también, pero algunos programas de montaje no: por eso el mismo archivo se ve derecho en un sitio y tumbado en otro. Aquí la rotación escrita en los metadatos se lee y se dice tal cual, junto con las medidas reales de los píxeles.
El archivo no se sube, y ni siquiera se lee entero
Un MP4 (y un MOV, que es el mismo contenedor con otro nombre) está hecho de cajas, y la que importa es el índice: dentro está la duración de cada fotograma. El índice pesa unas pocas decenas de kilobytes incluso en una película de dos horas, así que aquí se lee solo eso: un archivo de cuatro gigas se queda en tu disco, y la respuesta llega en un instante. Con los demás formatos (WebM, MKV, AVI) el índice está hecho de otra manera: ahí se dice lo que sabe decir el reproductor del navegador, sin inventarse el resto.
Lo que no hace
No modifica nada y no convierte: solo lee. Si el archivo tiene fotogramas variables, o está en un formato que tu programa no digiere, la conversión a paso fijo se hace con Convierte vídeo a MP4; para aligerarlo está Comprime vídeo, y para saber si el volumen es el correcto para las redes está Volumen del vídeo (LUFS).