Busca una palabra dentro de muchos PDF
Setenta facturas en una carpeta y la pregunta «¿en cuál estaba ese código?». Aquí eliges todos los PDF a la vez (o la carpeta entera) y buscas dentro: te dice en qué archivo, en qué página y con qué frase alrededor. Los archivos se quedan en tu dispositivo.
Por qué la búsqueda del ordenador no encuentra nada en los PDF
Porque para mirar dentro de un PDF el sistema necesita una pieza más que casi nunca está instalada: sin ella, la búsqueda de Windows solo mira el nombre del archivo. En un Mac va mejor, pero solo con los PDF que de verdad llevan texto dentro. Y la búsqueda dentro de un PDF suelto, la del lector, hay que abrirla archivo por archivo: con setenta archivos es una tarde. Aquí los archivos se leen una sola vez al principio, y a partir de ahí la búsqueda es instantánea: puedes cambiar de palabra diez veces sin volver a leer nada.
Los escaneos no llevan texto, y nadie te lo dice
Es lo que más tiempo hace perder: un PDF que sale de un escáner o de la cámara del móvil no tiene palabras dentro, tiene una fotografía de la página. Cualquier búsqueda no encuentra nada, y no dice por qué: parece que el documento no está. Aquí los archivos sin texto se enumeran por su nombre, y se cuentan también las páginas sueltas sin texto dentro de un archivo que por lo demás sí se puede buscar, que es el caso peor porque parece que todo está bien. Para leer esas páginas hace falta el OCR: está Imagen a texto.
Los acentos, las mayúsculas y la palabra partida al final de la línea
Son las tres cosas que hacen fallar una búsqueda que «debería» funcionar. Quien busca escribe articulo y en el documento pone «artículo»: aquí los acentos y las mayúsculas no cuentan por defecto, y si los necesitas exactos hay un interruptor. La tercera es invisible: cuando una palabra está partida por el guion al final de la línea, dentro del archivo son dos trozos, y buscar la palabra entera no la encuentra nunca. Aquí los dos trozos se cosen antes de buscar.
Encontrada la línea, el PDF se abre en esa página
Al lado de cada resultado está el número de página y la frase alrededor, con la palabra resaltada: casi siempre con eso basta para saber cuál es el archivo bueno. Si quieres ver el documento, un toque lo abre en el visor de tu navegador, ya en la página correcta. Ahí tampoco el archivo va a ningún sitio: se abre desde tu propio disco, y la dirección temporal solo vive dentro de esta pestaña.
Lo que no hace
No hace el OCR de los escaneos (te lo dice, y te manda a la página que lo hace). No busca dentro de Word, Excel o los correos, solo en los PDF. No modifica los archivos y no guarda ninguno: si cierras la página, vuelve a empezar. Si necesitas todo el texto de un PDF suelto está Extraer texto de un PDF, y si tienes que ver qué ha cambiado entre dos versiones está Comparar dos PDF.